La altura ideal suele ser entre pecho y ojos cuando estás sentado o de pie en el área principal. Aleja el recipiente de paredes al menos una palma para evitar sombras térmicas. Esa separación genera circulación envolvente y reduce puntos muertos que roban presencia aromática, especialmente en esquinas.
Las corrientes aceleran el consumo de cera y desvían la columna aromática fuera de la zona social. Evita alinearla con ventanas enfrentadas o ventiladores. Si solo existe esa opción, usa biombos, libros o macetas para suavizar el flujo y permitir que la fragancia permanezca perceptible más tiempo.
Superficies metálicas muy frías, mármol sin protección o estantes huecos pueden absorber o disipar calor crítico. Opta por bases de madera densa, cerámica gruesa o portavelas con cámara de aire. Ese soporte estabiliza la llama, favorece una piscina uniforme y hace que el aroma cruce la estancia.